El barrio de Grad, en el centro de Split, alberga puntos de interés históricos, estrechas callejuelas y una cultura local vibrante que refleja la rica herencia y vida urbana de la ciudad.
El casco antiguo es el corazón de Split, donde se fusionan sin problemas las identidades histórica y moderna de la ciudad. Este distrito central alberga algunos de los puntos de referencia más importantes de Split, incluido el Palacio de Diocleciano, sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO, y la icónica Plaza Peristilo. Sus estrechas calles, edificios de piedra y animado ambiente reflejan el pasado y el presente de la ciudad. El casco antiguo también es un centro de actividades culturales, con numerosos cafés, restaurantes y tiendas. Ya sea explorando sus sitios históricos o experimentando la vida local, el casco antiguo es una parte esencial del vibrante paisaje urbano de Split.